Ya se que alguno de vosotros esperáis el día de la descarga de datos de Tor con impaciencia, no en vano es un pueblo que a pesar de no destacar en exceso en sus mínimas, seguramente ocupa un lugar destacado en cuanto a temperaturas medias, por lo bajas. Pero sobretodo, son sus máximas las que lo convierten en un lugar extremadamente frío.
De la innivación de Tor ya hemos hablado anteriormente de que al encontrarse en una zona poco proclive a grandes registros de precipitacion impide ver los paquetes que en otros lugares año tras otro se observan, pero por su altitud y su escasa insolación es cierto que la permanencia de la nieve en el suelo es destacable.
Probablemente, por los indicios que observamos en zonas próximas, este año llevemos un buen numero de días de nieve en el suelo, pero de la nieve caída en Tor este otoño, dieron cumplida cuenta las altas temperaturas y humedades de los pasados 6,7,8 y 9 de diciembre.
A día de hoy Tor es un pueblo en que solo subsisten algunas pequeñas zonas con nieve, ademas de las lógicas acumulaciones procedentes de la nieve caída de los tejados.



Una vez en Tor y prueba de que en esos mencionados días el deshielo fue importante es el hecho de que no encontrábamos casi nada de hielo en sus ríos, eso es algo inusual y más dadas las bajas temperaturas con que sí este otoño habríamos contado. Parece lógico pues que de ese hielo dio buena cuenta de él, con un abundante caudal procedente del deshielo.

Pero antes de llegar a Tor seria bueno repasar como de antemano, y sobretodo viendo lo lejana de la nieve que no solo a la llegada de Alins sino en todo el territorio se divisaba, que no esperaba encontrar nieve en el camino que conduce a Tor.

Tengo clarísimo y siempre lo digo que de la carretera que conduce a Tor es en la cota algo por encima de los 1.500 metros donde más nieve se mantiene, aunque esta claro que nieva menos que en Tor, ¿no?
Pues bien faltando poco para alcanzar ese punto apareció la nieve y como no el hielo en la carretera.


Lo que no seria tan normal es que una vez cruzado el río se mantuviese la nieve en un terreno menos sombrío.

Durante más de medio kilómetro se mantuvo el trayecto bien nevado y el hielo en la pista parecía ganar protagonismo.

Pero no, justo antes de llegar a Tor y confirmando que aquellas gentes no escogieron el lugar más frío del valle para colocar el pueblo, veíamos en los prados más proximos como la nieve iba desapareciendo. Por suerte para ellos el "frikismo" por la nieve y el frío, estaba aun por llegar.

Saludos.